Con información de EFE.

La cifra de fallecidos por los devastadores terremotos en Venezuela se elevó oficialmente a 2,595 personas, mientras que los heridos ya superan los 12,400. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, compareció en una rueda de prensa en Caracas junto a Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello para ofrecer un nuevo balance de la tragedia y asegurar que las operaciones de salvamento han logrado rescatar con vida a un total de 6,462 ciudadanos.

Durante su intervención, Rodríguez defendió enérgicamente la actuación de su Gobierno frente a las denuncias de dilación, afirmando que el Estado se activó de inmediato pocas horas después del sismo mediante un decreto de emergencia. El presidente del Parlamento calificó de «miserable» y «desalmado» el cuestionamiento sobre el despliegue de las fuerzas de seguridad, atribuyendo las quejas de los damnificados a laboratorios mediáticos que buscan politizar la catástrofe.

La mandataria interina reveló que en las primeras horas de la contingencia recibió llamadas de solidaridad de 72 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, a quienes les solicitó brigadas de rescate sin miramientos políticos. Rodríguez agradeció públicamente el apoyo logístico y humanitario brindado por líderes internacionales, destacando especialmente los aportes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele; y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Entretanto, las calles de La Guaira continúan mostrando la crudeza del desastre, con miles de personas acampando a la intemperie en refugios transitorios de la ONU que operarán por un mes. A pesar de que las brigadas internacionales lograron salvar al vigilante Hernán Gil tras pasar ocho días atrapado bajo las ruinas de Catia La Mar, las comunidades más alejadas del estado denuncian una alarmante escasez de alimentos y aseguran que no han visto recursos gubernamentales sobre el terreno.