Con información de El Nuevo Herald.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. impuso sanciones formales a 10 personas y empresas vinculadas a la banda criminal Tren de Aragua, acusadas de robar millones mediante ciberataques.
La red delictiva operaba desde México y Venezuela utilizando programas maliciosos de «jackpotting» para forzar la dispensación ilegal de efectivo en instituciones financieras estadounidenses.
Las autoridades identificaron como cabecilla al fugitivo venezolano Aníbal Alexander Canelón Aguirre, alias «Prometheus», recientemente incluido en la lista de los más buscados del FBI.
Las pérdidas acumuladas por estos sofisticados esquemas de fraude financiero superan los 40 millones de dólares, evidenciando la peligrosa expansión de la organización hacia delitos cibernéticos.
Esta acción punitiva forma parte de una investigación federal más amplia que ya ha presentado cargos contra 98 implicados en actividades ilícitas transnacionales.
