Con información de EFE.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que este jueves se llevará a cabo un encuentro de alto nivel entre los líderes de Israel y el Líbano, en un esfuerzo por consolidar un alto el fuego en la región.
A través de sus redes sociales, el mandatario destacó la importancia de este acercamiento, señalando que han transcurrido 34 años desde la última vez que ambas cúpulas mantuvieron un contacto de esta naturaleza. Esta mediación estadounidense busca reducir la tensión bélica y abrir un canal de comunicación diplomática que ha permanecido cerrado por décadas.
El anuncio se produce tras una reunión estratégica en Washington, donde los embajadores de ambas naciones, bajo la supervisión del secretario de Estado Marco Rubio, sentaron las bases para iniciar negociaciones directas.
Según el Departamento de Estado, el compromiso de las partes es avanzar en un diálogo que ponga fin a las hostilidades, excluyendo formalmente de las mesas de conversación al grupo chií Hizbulá. Este movimiento representa el intento de mediación más ambicioso desde principios de los años noventa, buscando una solución política a la crisis actual.
A pesar del optimismo en la Casa Blanca, la situación en el terreno sigue siendo crítica tras seis semanas de intensos enfrentamientos que han desplazado a más de un millón de personas. Israel ha mantenido su ofensiva militar en territorio libanés, argumentando que sus ataques son una respuesta necesaria al lanzamiento de proyectiles por parte de las milicias islamistas.
