Con información de EFE.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una prórroga de 21 días en el alto el fuego entre Israel y el Líbano tras una reunión en la Casa Blanca con embajadores de ambos países. El mandatario calificó el encuentro como un «gran éxito» y reafirmó el compromiso de su administración para colaborar con el Líbano y protegerlo de la influencia de Hezbolá.

A pesar del anuncio diplomático, la situación en el terreno sigue siendo frágil, con reportes de violaciones al armisticio por ambas partes. Mientras Israel asegura que sus ataques son quirúrgicos y en respuesta a misiles de Hezbolá, las autoridades libanesas denuncian cientos de incidentes violentos que han dejado víctimas mortales y heridos desde que entró en vigor la tregua inicial el pasado 16 de abril.

El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, aclaró que el cese de hostilidades «no es del 100%», justificando las represalias de su país ante lo que consideran intentos de sabotaje por parte del grupo chií. Paralelamente, el gobierno libanés ha buscado desmarcarse de las negociaciones de Irán en su nombre, apostando por una vía de diálogo directa con mediación estadounidense para lograr una paz duradera.

El secretario de Estado, Marco Rubio, se mostró optimista sobre la posibilidad de un acuerdo final, destacando que la mediación presidencial fue la clave para esta extensión. Trump planea recibir próximamente al primer ministro Benjamín Netanyahu y al presidente libanés Joseph Aoun en Washington, buscando consolidar un plan que ponga fin a siete semanas de conflicto que han dejado más de 2,000 muertos.