Con información de CNN.
El presidente Donald Trump anunció que solicitará inmediatamente una nueva audiencia ante la Corte Suprema de los Estados Unidos para intentar revertir el fallo judicial sobre la ciudadanía por nacimiento. El mandatario calificó la decisión del máximo tribunal como un error judicial demencial que destruirá al país si no se modifica el criterio constitucional en el corto plazo.
La petición del Ejecutivo responde al histórico revés de la semana pasada, cuando un fallo dividido de 6 a 3 declaró ilegal el decreto presidencial que pretendía eliminar la nacionalidad automática para los hijos de inmigrantes indocumentados. Aunque la solicitud de reconsideración es un recurso legal válido, los expertos constitucionalistas advierten que es un procedimiento extraordinariamente raro en tiempos modernos.
La opinión mayoritaria del tribunal fue redactada por el presidente de la corte, John Roberts, contando con el respaldo de la jueza conservadora Amy Coney Barrett y los tres magistrados de la bancada liberal. Sin embargo, los jueces conservadores Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch discreparon rotundamente, argumentando que el fallo mantiene un poderoso incentivo para la inmigración ilegal.
A pesar de la derrota jurídica, la administración de Trump ha explotado la división de criterios entre los magistrados para ganar terreno en el debate público y legislativo. El mandatario ahora concentra sus esfuerzos políticos en presionar al Congreso para que apruebe una ley ordinaria que acabe formalmente con el beneficio consagrado en la Enmienda 14.
