Con información de DW.

El presidente Donald Trump se reunió en la Casa Blanca con los principales ejecutivos de la inteligencia artificial para debatir el futuro regulatorio y económico del sector tecnológico global.

Los líderes empresariales acordaron un marco de compromisos voluntarios que contempla controles internos estrictos de seguridad y la supervisión de observadores externos.

Trump reafirmó su postura favorable a la autorregulación corporativa, enfatizando que la propia competencia de mercado y los intereses empresariales garantizarán un desarrollo seguro.

Durante el encuentro se presentaron nuevos agentes virtuales y asistentes de consumo, consolidando la carrera de innovación tecnológica frente a potencias como China.

La administración estadounidense busca consolidar su liderazgo indiscutible en la materia, fomentando alianzas estratégicas con los gigantes corporativos de Silicon Valley.