Con información de DW.
Durante las audiencias en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Venezuela ratificó que sus derechos sobre el territorio del Esequibo son irrenunciables y serán defendidos de forma pacífica. El representante venezolano ante el tribunal, Samuel Moncada, sostuvo que el país no reconoce la jurisdicción de la CIJ para resolver este diferendo territorial con Guyana.
La disputa por los 160.000 kilómetros cuadrados de territorio se ha agudizado tras el hallazgo de inmensos yacimientos de petróleo por parte de ExxonMobil en 2015. Esta riqueza energética ha convertido a Guyana en una potencia petrolera per cápita, elevando la tensión política y militar en una región que ambos países consideran estratégica para sus intereses económicos.
Venezuela basa su reclamo en el Acuerdo de Ginebra de 1966, argumentando que la frontera debe revisarse bajo ese documento y no según el laudo de 1899. Por su parte, Guyana mantiene el control de dos tercios de la zona en disputa y solicita a los jueces internacionales que validen la frontera establecida durante el mando colonial británico.
El proceso judicial en La Haya continuará durante una semana, en un intento por evitar choques militares en la zona. Mientras tanto, Venezuela insiste en que su soberanía histórica es innegociable, manteniendo una postura de rechazo a las delimitaciones actuales mientras se espera un fallo que defina la validez de los tratados fronterizos centenarios.
