El inicio del curso escolar en Estados Unidos afronta este año las consecuencias de un problema creciente y exacerbado por la pandemia, la falta de profesores, con una media prevista de tres vacantes en los colegios públicos que ha provocado huelgas y búsqueda de soluciones innovadoras para remediarlo.
Al medirlo en cifras se conoció que, un 90 % dice estar desanimado y un 55 % planea retirarse antes de la edad de jubilación debido precisamente a la epidemia, según una encuesta de enero de la Asociación Nacional de Educación, indica EFE.
«Los profesores están experimentando un nivel de desgaste que no habían registrado antes y no solo se debe a la covid, que solo lo ha subrayado. Ya estaban en un punto de agotamiento que ahora está afectando a su salud y a su familia. No reciben el respeto que merecen y se están yendo», así lo explicó la fundadora de la asociación The Teacher’s Resource, Sonya Battle.
La alarma en el sector público, en consecuencia, también es evidente. El Departamento de Educación, con cifras de junio, apunta que seis de cada diez escuelas dijeron estar preocupadas por la incapacidad para rellenar las vacantes con personal cualificado, nueve de cada diez por el desgaste profesional de su plantilla y ocho de cada diez por la salud mental de sus trabajadores.
El salario anual medio de un maestro que empieza, fue en el curso 2020-2021 de 41.770 dólares, un aumento del 1,4 % respecto al ejercicio anterior, pero una caída del 4 % si se ajusta a la inflación, que hace que los sueldos estén en su nivel más bajo desde que ese organismo empezó a registrarlos hace más de una década.
Según cifras del Departamento de Educación, los puestos más urgentes de cubrir en la enseñanza primaria son los profesores generalistas, y los de educación especial tanto en la enseñanza media como en el instituto.
