Con información de Noticias Telemundo

La economía de Estados Unidos mostró un ritmo de aceleración a principios de año, reportando un crecimiento moderado del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre. Este repunte económico estuvo impulsado principalmente por un fuerte aumento del 9,3 % en el gasto y la inversión del Gobierno federal.

Sin embargo, las perspectivas positivas se han ensombrecido debido a la reciente guerra con Irán, que ha provocado el bloqueo total del estratégico estrecho de Ormuz. Esta abrupta interrupción en el suministro global de energía ha disparado los precios del combustible, impactando de forma directa y severa el presupuesto de los consumidores estadounidenses.

Como consecuencia directa de esta crisis internacional, el principal indicador de inflación seguido por la Reserva Federal experimentó un salto significativo del 3,5 % anual. La aguda escalada del costo de vida ha alejado a la economía del objetivo oficial del 2 %, generando una profunda incertidumbre en los mercados financieros.

Ante esta compleja coyuntura geopolítica y económica, la Reserva Federal ha decidido mantener sin cambios su tasa de interés de referencia. Las autoridades monetarias advierten que el conflicto bélico pospondrá cualquier posibilidad de aplicar recortes a corto plazo mientras intentan frenar el persistente aumento inflacionario.