Con información de Infobae.

El presidente chino, Xi Jinping, presidió un imponente desfile militar en Beijing para conmemorar el 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Flanqueado por sus homólogos Vladimir Putin de Rusia y Kim Jong Un de Corea del Norte, la escena simbolizó una alianza sin precedentes entre tres regímenes que enfrentan sanciones y críticas internacionales.

El evento de 70 minutos, celebrado en la emblemática Plaza de Tiananmen, fue una demostración de fuerza y propaganda. Xi aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje de desafío a Occidente, afirmando que «el rejuvenecimiento de la nación china es imparable» y que la humanidad se encuentra en una encrucijada entre «la paz y la guerra».

La presencia conjunta de los tres líderes busca contrarrestar el aislamiento internacional que sufren Rusia y Corea del Norte, y la creciente tensión de China con el bloque occidental.

El desfile se realizó después de una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), donde Xi acusó a Estados Unidos de «intimidación» y Putin defendió la invasión de Ucrania.