Con información de DW.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declinó formalmente su participación en la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en República Dominicana.

La decisión, anunciada este miércoles, es una protesta directa contra la marginación de Venezuela, Nicaragua y Cuba de la lista de países invitados al encuentro hemisférico.

A través de un mensaje en la red social X, el mandatario colombiano argumentó que «el diálogo no comienza con exclusiones».

Su postura se alinea con la de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien días antes también comunicó su ausencia por los mismos motivos.

Petro además lamentó la falta de respuesta de Estados Unidos a su propuesta de una reunión con la CELAC, y criticó lo que describió como una «agresión en el Caribe».

El gobierno de República Dominicana, anfitrión del evento programado para diciembre, justificó la no invitación a los tres países como una medida para «priorizar el éxito del encuentro» en el contexto de la actual polarización política, una acción similar a la tomada en la cumbre de 2022 en Los Ángeles.