Con información de El Nuevo Herald.

El sur de la Florida se prepara para enfrentar una semana de calor sofocante, adelantando de manera prematura las condiciones climáticas típicas de los meses de verano. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió a la población que los termómetros registrarán un ascenso sostenido y marcado a medida que avancen los días hacia este próximo fin de semana.

Según las estimaciones de los expertos, se pronostican temperaturas máximas que alcanzarán el abrasador rango de los 91 grados Fahrenheit entre las jornadas de sábado y domingo. La escalada térmica comenzará a sentirse desde el miércoles, cuando los marcadores superen los 80 grados, inaugurando oficialmente los primeros días de calor extremo de la presente temporada en la región.

Como aspecto levemente positivo para los residentes, las noches y madrugadas seguirán brindando un necesario alivio con descensos térmicos que rondarán los 70 grados. Zonas específicas como Kendall han reportado amaneceres mucho más frescos, llegando a rozar los agradables 65 grados, lo que ayudará a mitigar el impacto físico de la exposición al sol durante las arduas horas diurnas.

Las autoridades meteorológicas confirmaron que no se esperan precipitaciones que ayuden a refrescar el ambiente hasta el próximo domingo, jornada en la que las probabilidades de lluvia ascenderán hasta un 70 por ciento durante la noche. Estos chubascos proyectados serán absolutamente clave para lograr un descenso efectivo en las temperaturas al inicio de la siguiente semana.