Con información del Diario las Américas.

Un hombre de 80 años fue víctima de una intervención armada injustificada en el noroeste de Miami-Dade, luego de que las autoridades recibieran una llamada fraudulenta al 911 alertando sobre un homicidio ficticio. El residente, identificado como Robert Borello, descansaba tranquilamente en el patio de su propiedad cuando decenas de patrullas sitiaron la calle, preparadas para enfrentar una emergencia de alto riesgo.

La central de comunicaciones recibió el reporte de un sujeto que se identificó como «Joshua», quien detalló falsamente haber presenciado el apuñalamiento fatal de una mujer dentro de una habitación tras una fuerte discusión. La precisión y la falsa urgencia del relato engañoso obligaron a los agentes policiales a activar sus protocolos máximos de seguridad e ingresar de forma táctica al lugar.

Durante la sorpresiva incursión, los uniformados sometieron a Borello y a su acompañante bajo amenazas de usar sus armas de fuego, registrando exhaustivamente la vivienda sin encontrar absolutamente ningún indicio de violencia o heridos. Mientras los oficiales revisaban el lugar y verificaban que todo estaba en orden, el bromista telefónico finalmente confesó su mentira a la operadora y colgó la llamada.

La Oficina del Alguacil de Miami-Dade (MDSO) advirtió severamente que estas falsas denuncias, conocidas popularmente como «swatting», constituyen delitos graves que desvían recursos vitales y ponen en riesgo letal a civiles inocentes y policías. Por su parte, el anciano afectado presentó una queja formal ante Asuntos Internos por el trato recibido, mientras los detectives rastrean al irresponsable autor de la llamada para presentar cargos penales.