Con información del Diario las Américas.
La Comisión del Condado de Miami-Dade aprobó una moción para que la administración negocie un acuerdo provisional con el consorcio FPL-FCC para la construcción de una moderna planta de procesamiento de basura.
La propuesta, presentada por el comisionado Anthony Rodríguez, establece como fecha límite el 20 de abril de 2026 para presentar el documento final ante el pleno. El objetivo principal es encontrar una solución definitiva tras el cierre del incinerador de Doral en 2023.
Una de las cláusulas más estrictas de la moción prohíbe explícitamente el pago de regalías o «royalties» perpetuos a entidades privadas por el uso de terrenos. Los comisionados buscan evitar que los costos recurrentes de arrendamiento o adquisición se trasladen a las tarifas de aseo que pagan los residentes.
Rodríguez calificó de «irrespetuoso» para el contribuyente cualquier esquema financiero que vincule la venta de tierra a pagos constantes por décadas, marcando una línea roja en la negociación.
Durante el debate, se discutieron dos opciones de terrenos privados, ambos con un costo base estimado de un millón de dólares por acre, lo que situaría la inversión inicial cerca de los 100 millones. Ante estos precios, varios comisionados sugirieron reevaluar el uso de terrenos propiedad del condado para abaratar el proyecto. Además, se exigió un desglose transparente de costos «a la carta» para entender el impacto financiero de cada componente tecnológico de la planta.
El proyecto propuesto por FPL-FCC contempla un «campus sostenible» con capacidad para procesar hasta 1.9 millones de toneladas de residuos anuales mediante reciclaje y conversión de energía. Se estima que la planta podría entrar en operación en 2034, lo que requerirá medidas temporales de gestión de basura durante la próxima década. El próximo paso crucial será definir la ubicación exacta, un factor determinante para el voto final de los representantes del condado.

