Con información de CNN.

Las instituciones de educación superior pertenecientes al sistema público de Florida detendrán la contratación de personal extranjero bajo el programa de visas H-1B. Esta medida, avalada por la Junta de Gobernadores, establece una pausa administrativa que se extenderá hasta el 5 de enero de 2027, afectando a las 12 universidades estatales.

La resolución surge tras las directrices emitidas por el gobernador Ron DeSantis, quien ha cuestionado el uso de estas visas en el sector educativo. Según el mandatario, las universidades deberían priorizar la contratación de profesionales estadounidenses cualificados en lugar de recurrir sistemáticamente al talento extranjero para cubrir vacantes especializadas.

El contexto migratorio se ha vuelto más complejo tras la implementación de una tarifa de 100,000 dólares para nuevos solicitantes de visas H-1B, impuesta por la actual administración de Donald Trump. Esta política busca reducir el flujo migratorio laboral y ha generado demandas legales por parte de diversos estados que se oponen al elevado costo del trámite.

El programa H-1B es fundamental para el reclutamiento en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Durante el año pasado, más de 600 profesionales fueron contratados bajo esta modalidad en Florida, lo que resalta el impacto que tendrá esta suspensión en la capacidad de investigación y docencia de las instituciones afectadas.

Aunque la Oficina del Gobernador no ha emitido comentarios adicionales, la normativa ya es oficial en el portal de la junta supervisora. La restricción solo aplica a nuevos contratos, dejando en una situación de incertidumbre el futuro de la colaboración internacional en la academia de Florida para los próximos dos años.