Con información de Infobae.

Cerca de 2.000 personas, entre pasajeros y trabajadores, fueron evacuadas de emergencia del Aeropuerto Internacional de Kansas City este domingo tras recibir una amenaza de seguridad.

El operativo se activó poco después de las 11:15 a.m., obligando a la multitud a abandonar la terminal principal y concentrarse en las pistas de rodaje bajo la supervisión de la policía aeroportuaria y agentes del FBI.

La administración del aeropuerto informó que la medida fue preventiva mientras los equipos especializados evaluaban la credibilidad de la amenaza. Durante el procedimiento, todos los accesos al edificio fueron suspendidos y los vuelos que aterrizaban permanecieron retenidos en las pistas de rodaje. Testigos describieron escenas de confusión debido a la rapidez con la que se emitió la orden de desalojo.

El FBI y los cuerpos policiales locales trabajaron de manera conjunta para registrar las instalaciones y descartar cualquier riesgo potencial. Según el portavoz del Departamento de Aviación, Jackson Overstreet, la prioridad absoluta fue la protección de los usuarios, siguiendo estrictamente los protocolos federales establecidos para infraestructuras críticas ante este tipo de alertas.

Finalmente, el operativo concluyó sin que se reportaran heridos ni daños materiales. Aunque la investigación continúa para determinar el origen de la amenaza, las operaciones regulares del aeropuerto se reanudaron tras varias horas de interrupción. Las autoridades recomendaron a los viajeros mantenerse informados a través de los canales oficiales sobre el estado de sus vuelos.