Con información del Diario las Américas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una visita estratégica este lunes al icónico restaurante El Arepazo, ubicado en la ciudad de Doral.
El encuentro sirvió como plataforma para que el mandatario conversara directamente con líderes del exilio venezolano y cubano, así como con ciudadanos residentes en el sur de Florida, reafirmando el papel de este establecimiento como epicentro político de la diáspora en Miami.
Durante la jornada, Trump estuvo acompañado por destacadas figuras locales, entre ellas la alcaldesa de Doral, Christi Fraga, y el activista Máximo Álvarez. La presencia del mandatario generó una movilización masiva de simpatizantes dentro y fuera del local, donde el presidente aprovechó para saludar a sus seguidores y capturar imágenes con la comunidad en un ambiente de cercanía.
Esta visita se produce en el marco de la cumbre regional «Escudo de las Américas», celebrada previamente en el Trump National Doral. En dicho evento, líderes políticos de diversos países latinoamericanos se reunieron para discutir estrategias de seguridad regional y analizar la compleja situación política que atraviesa el continente, reforzando la postura de la administración estadounidense sobre el liderazgo en la zona.
Finalmente, el encuentro en Doral —ciudad que concentra una de las poblaciones venezolanas más grandes del país— subrayó la importancia electoral y social de la región. El evento concluyó con declaraciones que resaltan la relevancia de estas alianzas locales para la política exterior de EE. UU., en un momento de alta tensión diplomática y cambios en las dinámicas de poder en América Latina.

