Con información de DW.
Los sindicatos y representantes estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela (UCV) llamaron a una movilización masiva para este jueves 12 de marzo, con el fin de exigir un aumento inmediato de sueldos y pensiones.
La protesta denuncia que el salario mínimo se mantiene congelado desde 2022 en 130 bolívares, un monto que la devaluación ha reducido a apenas 30 centavos de dólar mensuales.
José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV, calificó de «inaceptable» la política gubernamental de sustituir el salario por bonificaciones que no inciden en las prestaciones sociales.
La marcha en Caracas partirá desde la sede de la Defensoría del Pueblo hasta el Palacio Federal Legislativo, buscando presionar a la Asamblea Nacional para que atienda la crisis laboral.
A la convocatoria se han sumado ocho federaciones del magisterio, cuyos educadores también denuncian el deterioro extremo de la infraestructura escolar y la suspensión de beneficios contractuales. Los dirigentes sindicales enfatizaron que la lucha no es solo por los ingresos actuales, sino por la protección del patrimonio de los trabajadores acumulado en años de servicio.
Esta movilización ocurre en un contexto de alta tensión económica, donde los trabajadores públicos del país atraviesan la mayor pérdida de poder adquisitivo de su historia reciente. Con el lema de un «espíritu pacífico y combativo», los universitarios esperan aglutinar a diversos sectores de la sociedad civil para reclamar derechos que consideran vitales para la supervivencia de las familias venezolanas.

