Con información de EFE.
José Antonio Kast asumió este miércoles la presidencia de Chile en una solemne ceremonia en Valparaíso, marcando el ascenso del primer mandatario de derecha radical desde el retorno a la democracia en el país.
Tras recibir la banda presidencial de manos de la senadora Paulina Núñez, el nuevo jefe de Estado pronunció un discurso desde el balcón del Palacio de La Moneda, donde describió una nación en condiciones críticas. Kast sucede en el cargo al progresista Gabriel Boric, enfrentando el desafío de gobernar con un Congreso fragmentado y sin mayorías claras.
En sus primeras palabras a la ciudadanía, el mandatario de 60 años e integrante del Partido Republicano afirmó haber recibido un país con las finanzas públicas debilitadas y un avance alarmante del crimen organizado.
Bajo la promesa de instalar un «Gobierno de emergencia», Kast enfatizó que sus prioridades absolutas serán la reactivación económica, el control de la migración irregular y la seguridad pública. Acompañado de la primera dama, Pía Adriasola, el presidente advirtió que la recuperación del país demandará una autoridad fuerte y decisiones que podrían resultar impopulares.
Como parte de sus primeras acciones ejecutivas, Kast firmó una batería de decretos en materias de defensa, hacienda y seguridad, e instruyó a su gabinete a realizar auditorías exhaustivas en todos los ministerios para detectar irregularidades. Su equipo de gobierno está compuesto mayoritariamente por figuras provenientes del sector privado y la academia, destacando al economista Jorge Quiroz en Hacienda y a la exfiscal Trinidad Steinert en Seguridad Pública. El mandatario subrayó que su gestión se caracterizará por el «carácter» para hacer lo necesario por el bienestar del Estado.
La investidura contó con una notable presencia internacional, incluyendo al rey Felipe VI de España y al presidente argentino Javier Milei, evidenciando el interés global por el giro político en Chile. No obstante, la ceremonia estuvo marcada por la ausencia de última hora del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, atribuida a tensiones políticas internas de su país.
Entre los asistentes también destacó la líder opositora venezolana María Corina Machado, en un evento que consolidó el inicio de un periodo presidencial enfocado en el orden y la austeridad fiscal.

