Con información de Telemundo 51.
Ray Barraez, un inmigrante venezolano de 45 años que trabajaba como conductor de Uber, falleció tras sufrir un paro cardíaco durante una parada de tráfico rutinaria en Casselberry, Orlando.
El incidente ocurrió alrededor de las 2:00 a.m. cuando un oficial detuvo el vehículo por falta de iluminación en la placa trasera. Según las grabaciones de la cámara corporal, Barraez manifestó no hablar inglés y, minutos después de entregar sus documentos, comenzó a presentar graves dificultades respiratorias que terminaron con su vida en el lugar.
La viuda de Barraez, quien permanece en el anonimato, sostiene que el deceso fue provocado por el pánico extremo ante un posible arresto migratorio. El conductor tenía un proceso de asilo pendiente y, según su familia, el temor a ser entregado a ICE y posteriormente deportado generó el nivel de estrés que detonó el infarto.
«Su terror fue lo que produjo el ataque», afirmó la esposa, resaltando que el miedo a la separación familiar es una constante en la comunidad inmigrante bajo el actual clima político.
El Departamento de Policía de Casselberry defendió la actuación del oficial, asegurando que se brindaron los primeros auxilios y maniobras de RCP de manera inmediata mientras llegaban los paramédicos.
La familia del fallecido reconoció que la policía intentó ayudarlo una vez que colapsó, pero insisten en que la situación médica fue una respuesta fisiológica al estrés del encuentro. Barraez, quien era hipertenso, deja a un hijo adolescente de 14 años y a una familia que ahora solicita ayuda pública para los gastos fúnebres.
