Con información de El Nuevo Herald.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó ante el Comité de Servicios Armados que Cuba representa una amenaza directa a la seguridad nacional. La advertencia surge tras confirmarse que barcos espía y un submarino de propulsión nuclear ruso han atracado de forma repetida en puertos de la isla caribeña.
Hegseth calificó como «altamente problemático» que adversarios extranjeros utilicen un territorio ubicado a solo 90 millas de las costas de Florida para operaciones logísticas. La administración de Donald Trump ha expresado su malestar por la creciente cooperación militar entre Cuba, Rusia y China, sugiriendo que se realizan actividades de inteligencia hostiles en la región.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, vinculó esta situación con la pérdida de influencia regional del antiguo régimen venezolano, lo que ha llevado a Washington a activar un bloqueo petrolero contra La Habana. La Casa Blanca considera que el uso del territorio cubano por parte de potencias extranjeras es una operación de inteligencia inaceptable para la estabilidad del hemisferio.
En medio de estas tensiones, el presidente Trump sugirió en Florida que podría tomar el control sobre Cuba tras concluir otros conflictos internacionales. Mientras tanto, el Congreso mantiene el respaldo a las medidas de presión y ha bloqueado intentos por limitar los poderes de guerra del ejecutivo en relación con la isla.
