Con información de DW.

El presidente Donald Trump aseguró este martes que todos los prisioneros políticos venezolanos serán liberados próximamente como parte de la nueva etapa política del país. Durante un encuentro con los medios previo a su viaje a China, el mandatario afirmó con determinación que su administración se encargará de «sacarlos a todos», destacando que la población civil se encuentra celebrando en las calles ante el desmantelamiento de las estructuras del antiguo régimen.

En el ámbito económico, Trump subrayó que gracias a la presencia de corporaciones como Exxon y Chevron, el país suramericano está registrando ingresos superiores a los de los últimos 25 años. Según el líder de la Casa Blanca, la detención de Nicolás Maduro y su traslado a una prisión federal en Nueva York han sido los catalizadores fundamentales para una serie de transformaciones financieras coordinadas directamente desde Washington.

Una de las declaraciones más polémicas fue la sugerencia de que Venezuela podría convertirse en el estado número 51 de los Estados Unidos. Aunque esta propuesta ha generado una fuerte irritación y rechazo por parte del régimen de Delcy Rodríguez, el mandatario estadounidense insistió en que la nación se encuentra ahora bajo una influencia estratégica norteamericana que garantiza una estabilidad económica sin precedentes en la región.

Finalmente, se confirmó que la primera fase del plan de normalización (estabilización, reconstrucción y transición) ha concluido con éxito tras el arresto de la cúpula chavista. Con el control de la situación general, el gobierno de Trump busca consolidar un esquema de orden que permita la recuperación institucional total, asegurando que el futuro de Venezuela estará marcado por una alianza permanente y profunda con los intereses de los Estados Unidos.