Con información de El Nuevo Herald.
El gobierno de Florida ha anunciado el cierre de la prisión de inmigrantes «Alligator Alcatraz» debido a los insostenibles costos de operación, que ascienden a un millón de dólares diarios. Según fuentes federales y personas cercanas al proyecto, el cese de funciones ocurre a menos de un año de su apertura, tras no recibir el estado un reembolso federal de 608 millones de dólares solicitado previamente.
El cronograma oficial prevé que el traslado de los detenidos se realice en junio, dando paso al desmantelamiento total de las instalaciones en las semanas posteriores. Esta decisión pone fin a una obra que generó fuertes polémicas por su impacto ambiental en los Everglades y por denuncias sobre condiciones de insalubridad para los internos.
Aunque el gobernador Ron DeSantis señaló que el gobierno federal no notificó formalmente la clausura, admitió que el centro dejaría de operar si cesa el envío de detenidos. Actualmente, el recinto solo alberga a 1,400 personas, a pesar de tener una capacidad máxima para 5,000 migrantes.
Pese al cierre de esta unidad en el sur del estado, el gobernador confirmó que la instalación “Deportation Depot”, ubicada en el norte de Florida, continuará operativa y recibiendo migrantes. El enfoque estatal se centrará ahora en gestionar los centros restantes que no presentan los mismos desafíos logísticos y financieros.
