Con información del Diario las Américas.
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, afirmó en una entrevista con Fox News que “ya es tiempo de regresar a Venezuela” para acompañar a la población tras el devastador doble sismo del 24 de junio.
Machado señaló ante las cámaras norteamericanas que ha llegado el momento de estar junto a su pueblo para afrontar la crisis, priorizando la labor humanitaria de salvar vidas y brindar consuelo a las familias damnificadas. Sus declaraciones coinciden con las inspecciones civiles que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, realiza en los distritos de La Guaira.
La decisión de la dirigente opositora fue meditada durante varios días, pero ha encontrado una firme resistencia por parte del Gobierno de los Estados Unidos. De acuerdo con reportes periodísticos, altos funcionarios en Washington desaprobaron los planes de movilización. Incluso se conoció que el equipo técnico de Machado intentó trazar un itinerario de vuelo a través de Curazao, pero la administración de Donald Trump dejó en claro a las autoridades de la isla neerlandesa que no apoyaba su retorno al territorio en este momento crítico.
A los impedimentos diplomáticos impuestos por la Casa Blanca se suma una seria traba de carácter estrictamente legal en los andenes fronterizos. Diversas fuentes informaron que Machado no posee un pasaporte venezolano vigente, por lo que su ingreso físico a la nación caribeña podría ser catalogado como una entrada ilegal por parte de las autoridades de aduana controladas por el gobierno transitorio. A pesar de estas limitaciones documentales, la líder política insistió en las pantallas internacionales que planea concretar su vuelta de forma inminente.
Por su parte, el coordinador nacional de la organización Vente Venezuela, Henry Alviarez, confirmó el sábado 27 de junio que se están coordinando las acciones internas para el retorno de la dirigente. No obstante, Alviarez matizó el debate político al asegurar que, por encima de los operativos de regreso, la prioridad absoluta e inmediata de todo el liderazgo debe ser resolver las emergencias estructurales ocasionadas por los terremotos. Las bases de la clase trabajadora se concentran actualmente en habilitar almacenes y centros de acopio en las regiones golpeadas en verano.
