Con información de Efecto Cocuyo/Axios
La Casa Blanca mantiene conversaciones muy avanzadas con el gobierno de transición en Venezuela para adquirir participaciones en varios de los principales yacimientos petroleros del país. Según revelaron fuentes a medios estadounidenses, este inédito acuerdo busca asegurar el acceso norteamericano a la nación con las mayores reservas probadas del mundo.
De concretarse la operación, este pacto masivo permitiría a Estados Unidos duplicar sus reservas estratégicas de crudo, una medida impulsada por la caída histórica de sus propios inventarios y las crisis energéticas derivadas de los conflictos en Irán y Ucrania. Los campos en negociación representan unos 90 millones de barriles y antes estaban en manos de corporaciones chinas.
A cambio de ceder esta participación, el Estado venezolano recibiría una crucial inyección de ingresos económicos gracias a la explotación privada de estos pozos por parte de compañías estadounidenses. Se espera que esto reactive rápidamente una industria que ha sufrido años de deterioro operativo.
Las negociaciones de alto nivel son lideradas directamente por el secretario de Estado, Marco Rubio, y la presidenta interina Delcy Rodríguez. En los próximos días, se espera que delegaciones norteamericanas viajen nuevamente a Caracas para afinar los detalles técnicos que permitirán arrancar con el aumento de la producción.
