Con información de EFE.
Altos mandos militares de Estados Unidos, Colombia y Ecuador sostuvieron una cumbre estratégica de seguridad en la conflictiva zona fronteriza ecuatoriana de San Lorenzo. El encuentro trinacional tuvo como principal objetivo diseñar una ofensiva unificada para neutralizar a los violentos cárteles de la droga que operan en la región.
La delegación estadounidense estuvo encabezada por el jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, quien enfatizó la necesidad de cambiar la dinámica de seguridad en esta área limítrofe. Los jerarcas acordaron sumar esfuerzos para desmantelar la logística criminal y eliminar los refugios de las mafias que azotan a las poblaciones locales.
Esta alianza internacional responde a la intensa guerra declarada por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, contra el crimen organizado que utiliza la porosa frontera para traficar cocaína hacia puertos norteamericanos y europeos. Esta disputa territorial ha disparado las cifras de homicidios, colocando al país entre los más violentos del continente.
Como parte de esta colaboración directa, las fuerzas estadounidenses ya brindan apoyo táctico y de inteligencia a Ecuador, logrando recientes golpes al narcotráfico, incluyendo intercepciones de semisumergibles y operaciones conjuntas con la DEA que han derivado en decenas de capturas.
