Con información de EFE.

La junta directiva del Banco Central de Cuba (BCC) informó de forma oficial a la población que los servicios financieros internacionales de las firmas Visa y Mastercard cesarán por completo sus operaciones.

La interrupción definitiva de las pasarelas bancarias electrónicas entrará en vigor de forma estricta a partir del 6 de junio de 2026. De acuerdo con las circulares monetarias de La Habana, la entidad bancaria privada extranjera que procesaba las transacciones con el exterior notificó la ruptura de su corresponsalía para evitar ser blanco de las severas sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro.

La parálisis de los plásticos de crédito internacionales responde de forma directa a la aplicación de la Orden Ejecutiva 14404 dictada el pasado 1 de mayo por el presidente estadounidense, Donald Trump. Las directrices de asfixia económica de la Casa Blanca prohíben de forma taxativa que las firmas financieras norteamericanas mantengan nexos con corporaciones estatales cubanas vinculadas a los ramos de defensa. La medida forzó el bloqueo de los terminales de cobro de la financiera Fincimex, una dependencia administrada de forma directa por el monopolio militar Gaesa.

Los portavoces del banco emisor cubano lamentaron que la sanción internacional deje a la isla completamente imposibilitada de captar ingresos líquidos por la comercialización de bienes y servicios turísticos. La salida de Visa y Mastercard profundiza el aislamiento financiero y comercial de la península en un ciclo condicionado por el bloqueo petrolero masivo aplicado por Washington desde enero, cerco energético que mantiene paralizadas las industrias locales debido a que Cuba únicamente produce el 40% de sus necesidades de combustible ordinarias.