Con información de El Nuevo Herald.

El papa León XIV expresó su profunda solidaridad con el pueblo de Venezuela ante el impacto devastador de los terremotos que azotaron la costa norte del país. Durante el rezo dominical del Ángelus en la plaza de San Pedro en Roma, el sumo pontífice manifestó en español su cercanía espiritual con los familiares de las víctimas y pidió por el eterno descanso de los fallecidos. Asimismo, el obispo de Roma —quien pasó décadas como misionero en Perú— transmitió su aliento y gratitud a todos los rescatistas que trabajan con generosidad en las calzadas afectadas.

El pronunciamiento papal se difundió poco después de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informara el rescate con vida de 33 personas de entre los escombros durante las horas críticas de salvamento. Mientras el Ejecutivo maneja reportes de cientos de desaparecidos en sus oficinas técnicas, las plataformas informáticas promovidas por la oposición venezolana cifran en más de 55.000 las personas con paradero desconocido. Los balances del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) advierten que la cifra final de muertes podría trepar por encima de las 10.000.

En el ámbito del auxilio financiero internacional, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, confirmó la movilización urgente de 5 millones de euros ($5,9 millones de dólares) en fondos de emergencia para asistir a las comunidades damnificadas. Kallas sostuvo una videoconferencia oficial con la presidenta Rodríguez para ratificar el respaldo del viejo continente. La funcionaria europea anunció la activación inmediata del Mecanismo de Protección Civil de la UE para el envío rápido de bomberos, médicos y técnicos a las zonas de desastre.

La asistencia del bloque europeo se complementará con el uso del sistema de satélites Copernicus de la UE para cartografiar los daños estructurales y dirigir los suministros a las zonas críticas. Hasta la noche del sábado, el viceministro para Europa, Oliver Blanco, desclaso que Venezuela ha recibido ayuda humanitaria de 24 países, consolidando un inventario de 521 toneladas de insumos, 86 equipos caninos especializados y 2.741 especialistas internacionales de salvamento que laboran contrarreloj en las regiones durante el verano.