Con información de Infobae.

En un acto de alto contenido simbólico, el régimen de Irán realizó una exhibición pública de misiles balísticos en las plazas más importantes de Teherán. El despliegue de armamento, que incluyó el modelo Khorramshahr de largo alcance, coincidió con el anuncio de Donald Trump de extender indefinidamente el alto el fuego.

La puesta en escena, capturada en imágenes verificadas por agencias internacionales, muestra a civiles congregados alrededor de los proyectiles, lo que refuerza una estrategia de disuasión y orgullo nacional frente a la presión exterior.

Para los analistas internacionales, esta exhibición no es fortuita, sino una respuesta táctica al bloqueo naval que mantiene Estados Unidos. El presidente Trump ha afirmado que la economía iraní está colapsando, con pérdidas estimadas en 500 millones de dólares diarios debido al cierre de puertos clave y del estrecho de Ormuz.

Teherán utiliza la muestra de sus misiles para enviar un mensaje claro: aunque acepten la tregua formal, su capacidad de respuesta militar permanece intacta y no negociarán bajo amenazas directas.

El conflicto, que escaló tras bombardeos estadounidenses e israelíes en febrero, se ha transformado en un juego de presiones simbólicas. Mientras Washington apuesta por el ahogo financiero, el régimen de los ayatolás responde con movilizaciones políticas en el espacio civil, integrando el poderío militar en la vida cotidiana de las plazas. El canciller iraní, Abbas Araqchi, ha calificado el bloqueo naval como un acto de guerra, asegurando que cualquier diálogo futuro dependerá del respeto a la soberanía de su nación.