Por Gustavo Lainette, activista político-social y fundador de la ONG Resistencia Venezolana

Durante años, los responsables de la destrucción de Venezuela apostaron a una sola jugada: huir y esconderse en el exterior. Apostaron a que el tiempo borraría sus huellas, a que la distancia los protegería y a que el silencio enterraría sus crímenes. Apostaron a la impunidad. Y durante un tiempo, lo lograron. Hoy viven en ciudades como Miami, Madrid o Panamá, exhibiendo lujos, invirtiendo dinero robado y moviéndose con total normalidad, como si nada hubiese pasado. Pero esa etapa terminó.

La ONG Resistencia Venezolana, como organización, ha venido estructurando un trabajo sostenido y cada vez más preciso de denuncia, investigación y exposición pública. A través de los Comandos Antichavistas se ha consolidado un mecanismo de recopilación de información que permite identificar a quienes participaron en tramas de corrupción, redes de testaferros, desfalco de recursos públicos y vínculos con estructuras criminales. No se trata de opiniones ni de rumores, se trata de información verificable que se convierte en expedientes, alimentados por denuncias canalizadas a través de plataformas como comandosantichavistas.com y resistenciavenezolana.org, con un objetivo firme: que estos casos lleguen a las autoridades federales de los Estados Unidos y se traduzcan en acciones concretas, sanciones, procesos judiciales y confiscación de bienes.

En este contexto nace una nueva fase de esta lucha. La próxima semana se lanza oficialmente el podcast “La Cacería con Gustavo Lainette”, a través del canal de YouTube Resistencia News. Este no es un espacio para debatir, es un espacio para exponer. No es un programa para opinar, es un mecanismo para señalar, documentar y presionar. “La Cacería” es la evolución natural de un trabajo que ya está en marcha, y su objetivo es claro: ponerle nombre, rostro y contexto a quienes creyeron que podían escapar sin consecuencias.

Cada episodio será una pieza dentro de una estrategia mayor. Se mostrarán estructuras, conexiones, rutas de dinero y relaciones de poder que durante años han permanecido ocultas o protegidas. Se abrirán líneas de investigación pública que no solo informan, sino que fortalecen expedientes reales. Porque aquí no se trata de hacer ruido, se trata de generar impacto donde verdaderamente importa.

Durante demasiado tiempo, muchos han denunciado sin que pase nada. Ese ciclo tiene que romperse. El trabajo que impulsa la ONG Resistencia Venezolana como organización no se queda en redes sociales, apunta directamente a instancias donde se toman decisiones: agencias federales, sistemas judiciales y mecanismos de sanción internacional. La meta no es solo exponer, la meta es que haya consecuencias. Que respondan ante la ley. Que pierdan lo que robaron. Que enfrenten la justicia.

El mensaje es directo y sin matices: quien haya participado en la corrupción del régimen, quien haya servido como operador o testaferro, quien haya sido cómplice de la destrucción de Venezuela, no puede ni debe vivir tranquilo en el exterior. El anonimato se acabó. La comodidad se acabó. La impunidad se está acabando.

“La Cacería con Gustavo Lainette” no es solo un podcast, es una advertencia en tiempo real. Es el reflejo de una etapa en la que el miedo comienza a cambiar de lado. Y cuando eso ocurre, la historia también cambia.

El llamado es claro: suscríbete al canal Resistencia News en YouTube, comparte cada episodio, envía información, documentos y denuncias verificables, y forma parte activa de este proceso. Porque la justicia no llega sola, se construye, se presiona y se ejecuta.

“La Cacería con Gustavo Lainette” comienza. Y esta vez, no hay dónde esconderse.