Con información del Diario las Américas

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS) anunció una actualización sobre la pausa migratoria que afectaba a ciudadanos de 39 países de alto riesgo, incluyendo a Cuba, Venezuela y Haití.

La medida permite que ciertos procesos legales vuelvan a avanzar tras meses de paralización parcial, pero bajo un sistema de verificación mucho más riguroso. Este cambio no elimina el esquema de revisión reforzada, sino que busca descongestionar solicitudes acumuladas.

La agencia planea implementar un sistema de análisis por niveles acompañado de verificaciones ampliadas de identidad y antecedentes penales. Se expandirá el requisito de entrevistas personales a nuevas categorías de solicitantes de ‘green card’ para identificar factores de riesgo específicos. Según USCIS, estas revisiones responden a deficiencias detectadas en periodos anteriores donde algunas solicitudes fueron aprobadas sin cumplir con los estándares requeridos.

La reactivación incluye excepciones para casos específicos que habían quedado en un limbo jurídico desde finales de 2025. Se han levantado las suspensiones para adopciones internacionales, ceremonias de juramento y peticiones vinculadas a profesionales de la salud. No obstante, la agencia no ha precisado si el beneficio será uniforme para todos los ciudadanos de la lista o si dependerá del resultado de las nuevas evaluaciones individuales.

Estas acciones se enmarcan en la proclamación firmada por el presidente Trump el 16 de diciembre de 2025, que restringe la entrada desde diversas naciones de África, Asia y América. A pesar de la reanudación, una jueza federal en Boston bloqueó parcialmente la aplicación de estas suspensiones, lo que ha generado un escenario de incertidumbre judicial. Los solicitantes enfrentan ahora un proceso más lento pero con la posibilidad de recibir una resolución final tras meses de silencio administrativo.