La COP27 finalizó el domingo con la aprobación de la creación de un fondo para financiar pérdidas y daños en países en desarrollo “particularmente vulnerables” a los efectos del cambio climático, una demanda histórica de estas naciones amenazadas por el calentamiento global al que apenas han contribuido.

En sesión plenaria celebrada de madrugada, las partes de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés) reunidas en su 27ª cumbre del clima en Sharm el Sheij dieron luz verde al nuevo mecanismo de financiación de reparaciones en los estados más afectados por el cambio climático.

La propuesta, que aún cuenta con muchos detalles por perfilar, respalda la “solución mosaico” que pedía el bloque negociador de la Unión Europea, entre otros países, que abogaban por recurrir a nuevos instrumentos financieros para ayudar a costear los daños tras fenómenos extremos relacionados con la crisis climática, además de crear un fondo nuevo en el marco de la UNFCCC.

El fondo, según EFE, uno de los puntos de fricción en las negociaciones climáticas que durante dos semanas ha alojado la ciudad egipcia , fue aprobado finalmente por cerca de 200 estados en la sesión de clausura de la COP27, donde también se refrendó el Plan de Implementación de Sharm el Sheij.

Se trata de una declaración política sin efectos vinculantes, que recoge las propuestas consensuadas por las partes para contener el calentamiento global por debajo del grado y medio de temperatura media en 2100 respecto a los niveles preindustriales, a fin de evitar las peores consecuencias de la crisis climática, como recomienda la comunidad científica y refleja el Acuerdo de París.