Con información de DW.
La Defensoría del Pueblo de Colombia anunció la liberación de 33 soldados que habían sido retenidos por una comunidad rural en el departamento del Guaviare, una región de la Amazonía plagada de narcocultivos y donde opera la principal disidencia de las FARC.
El «secuestro», como lo calificó el gobierno, ocurrió tras enfrentamientos entre las fuerzas armadas y la guerrilla, que dejaron 10 muertos y dos capturados. Alrededor de 600 pobladores impidieron la salida de las tropas de la vereda Nueva York en el municipio El Retorno.
Delegaciones del gobierno, la Defensoría del Pueblo y la ONU mediaron para lograr la liberación de los soldados. Las retenciones de militares y policías en Colombia son frecuentes en áreas con poca presencia estatal, donde los campesinos son, según el gobierno, obligados o manipulados por grupos armados.
El desarme de las FARC dejó un vacío de poder aprovechado por grupos disidentes, paramilitares y carteles que se han fortalecido con el narcotráfico y la extorsión. La disidencia de Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia, rompió sus diálogos de paz con el gobierno de Petro en 2024 y ha incrementado su violencia contra el Estado.

