Con información de Infobae.
La histórica propuesta del gobernador Ron DeSantis para ampliar los límites del beneficio impositivo habitacional Homestead podría ocasionar que los distritos escolares del sur de la Florida pierdan hasta 1.000 millones de dólares en ingresos anuales.
El debate macroeconómico en el Capitolio de Tallahassee se ha intensificado de forma crítica debido a que el texto aprobado por la Legislatura republicana carece de cláusulas que garanticen un fondo fiduciario permanente de reemplazo de recursos para los planteles de educación pública. Los analistas advierten que la medida forzará recortes severos sobre las nóminas docentes.
De acuerdo con las proyecciones estadísticas difundidas por el diario El Nuevo Herald, el plan del Ejecutivo estatal contempla elevar la deducción fiscal sobre el valor imponible de las viviendas principales de los actuales 50.000 dólares a un umbral de 250.000 dólares.
DeSantis argumentó ante los comisionados que el 92% de los propietarios con Homestead vigentes dejarán de pagar el impuesto inmobiliario local. No obstante, comités técnicos de la Cámara de Representantes proyectaron una alarmante caída de al menos 3.400 millones de dólares en la recaudación escolar para el año fiscal 2027-2028, cifra que escalaría a 5.600 millones en los ciclos posteriores.
El desglose métrico elaborado por las autoridades de control de los condados de la costa este delinea un panorama financiero sumamente complejo. El portavoz de las Escuelas Públicas del Condado de Broward, John J. Sullivan, calculó que su distrito perdería aproximadamente 293,1 millones de dólares anuales con la exención ampliada, y hasta 803 millones si se concreta la eliminación total del gravamen. En el caso de las Escuelas Públicas de Miami-Dade, los análisis de impacto presupuestario estiman una pérdida neta superior a los 500 millones de dólares por temporada, comprometiendo los presupuestos de infraestructura y los salarios de los maestros.
