Con información de DW.
El rey Carlos III instó a renovar la histórica coalición transatlántica durante una cena de Estado celebrada este martes y presidida por Donald Trump, en un contexto marcado por las tensiones globales derivadas de los conflictos en Irán y Ucrania.
Durante este primer encuentro conjunto de su visita oficial de cuatro días, el monarca priorizó la unidad histórica de ambas naciones, evitando pronunciarse sobre las fricciones existentes entre la actual administración estadounidense y el primer ministro británico, Keir Starmer.
El evento diplomático congregó a importantes figuras de la industria tecnológica mundial, destacando la presencia de directivos como Tim Cook, Jeff Bezos y Jensen Huang, además de personalidades del deporte. Los asistentes degustaron un menú exclusivo que incluyó velouté de verduras, lenguado a la meunière y un postre especial de la Casa Blanca, enmarcando una noche enfocada en la prosperidad y seguridad compartida.
En el transcurso de la velada, Donald Trump enfatizó la contundente victoria militar sobre Irán, asegurando que bajo ninguna circunstancia permitirán que dicho adversario desarrolle armamento nuclear. El mandatario estadounidense afirmó que el rey británico respaldaba plenamente esta postura respecto a la delicada situación en el Medio Oriente, subrayando la cercanía entre ambos países.
Previamente, el monarca británico fue recibido con gran entusiasmo en el Congreso, donde pronunció un discurso exhortando a Estados Unidos a mantenerse firme en sus compromisos y alianzas con Occidente. Esta sólida defensa de la cooperación internacional fue correspondida por Trump, quien durante el recibimiento oficial a Carlos y Camila reafirmó que Gran Bretaña sigue siendo el aliado más íntimo de su nación.
