Con información del Diario las Américas.

La depresión tropical número cuatro se fortaleció para convertirse en la tormenta Dolly, activando los monitoreos del Centro Nacional de Huracanes. El sistema se desplaza rápidamente hacia el oeste, acercándose paulatinamente a las Antillas Menores.

A pesar de su formación, los meteorólogos pronostican que el fenómeno enfrentará condiciones adversas que impedirán su fortalecimiento, descartando que pueda convertirse en un huracán. Los vientos sostenidos apenas superan el umbral mínimo de las 40 millas por hora.

El avance de corrientes de aire seco y la fuerte cizalladura en las capas superiores provocarán que Dolly pierda su organización tropical durante el fin de semana, degradándose a una zona de baja presión antes del día lunes.

El único riesgo inminente para el Caribe son las intensas lluvias y posibles inundaciones que sus remanentes dejarán sobre las islas de Sotavento, Puerto Rico y La Española. Actualmente, la tormenta no representa ninguna amenaza para el territorio de la Florida o el resto del país.