Con información de El Nuevo Herald.

La superestrella del pop Taylor Swift ha presentado solicitudes formales ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) con el objetivo de convertir su voz en una marca comercial registrada. Como parte del proceso legal, el equipo de la cantante envió fragmentos de audio en los que ella se presenta y promociona su reciente material discográfico, «The life of a showgirl».

Esta medida legal preventiva surge en un contexto de creciente preocupación de la artista por el uso indebido de las herramientas de Inteligencia Artificial (IA). Swift ya había expresado públicamente su alarma cuando una imagen suya generada por computadora fue utilizada sin su consentimiento en una campaña política para aparentar su apoyo a Donald Trump, un incidente que, según sus palabras, acentuó sus temores sobre la desinformación masiva.

La estrategia de la cantante sigue los pasos de otras figuras de Hollywood ante los vacíos legales actuales. A principios de año, el actor Matthew McConaughey se convirtió en el pionero en solicitar este tipo de protección federal ante la USPTO, buscando blindar su identidad vocal para evitar que modelos de IA la repliquen con fines comerciales sin autorización.

El registro de la voz como propiedad intelectual se está perfilando como el nuevo escudo legal de las celebridades ante la falta de una legislación federal unificada. Aunque estados como Tennessee han avanzado en leyes protectoras contra réplicas digitales no consentidas, la industria del entretenimiento sigue buscando mecanismos sólidos tras incidentes sonados, como la demanda de Scarlett Johansson contra una aplicación que usó su imagen virtual para publicidad.