El presidente de Estados Unidos intentó el miércoles generar unidad entre los asistentes a una Cumbre de las Américas marcada por su decisión de excluir a Cuba, Venezuela y Nicaragua, que ha derivado en notables ausencias de líderes de otros países.

Sin referirse directamente al origen de la polémica -su veto a los tres países que no considera democráticos-, Biden convirtió su discurso en la inauguración de la cumbre en un alegato a favor de la democracia, un sistema de gobierno que, dijo, está “bajo asalto” en el mundo.

“Volvamos a unirnos y renovemos nuestra convicción de que la democracia no solo es el rasgo definitorio de la historia americana, sino un ingrediente esencial de los futuros americanos”, indica EFE. 

Asimismo, insistió en que, “no hay ninguna razón por la cual el continente americano no pueda ser seguro, próspero y democrático, desde el norte de Canadá a la punta sur de Chile. Tenemos todas las herramientas que necesitamos”.