El gobierno del presidente Joe Biden renovó el viernes la licencia que exime parcialmente a la petrolera Chevron de las sanciones sobre Venezuela; de esta forma puede seguir operando en la Venezuela socialista de Maduro.

La medida, segun analistas y reseñada por Diario Las Américas deja la puerta abierta para la importación del crudo venezolano, a pesar de que la secretaria de Energía de la administración Biden, Jennifer M. Granholm dijo lo contrario en días recientes.

Granholm, es la principal promotora de las energías renovables contra el petróleo estadounidense, el gas, el carbón y el resto de combustibles fósiles; de la política de la Casa Blanca que disparó los precios del crudo y desató la peor inflación en casi cinco décadas.

La licencia emitida por el Departamento del Tesoro permite a Chevron, con sede en California, y a otras empresas estadounidenses realizar el mantenimiento de los pozos y otras partes de la infraestructura que operan con la empresa estatal venezolana PDVSA. Las esperanzas de quienes esperaban ver una reanudación de las exportaciones se mantiene firme en Washington, a pesar de las negativas de la Casa Blanca.

El 90% de la infraestrutura petrolera de Venezuela se encuentra en detrimento y necesita mantenimiento y grandes inversiones, tras décadas de destrucción. La licencia permite a PDVSA cumplir buena parte del ciclo de sostén de las operaciones petroleras y sobre todo importar piezas desde EEUU, algo que reduce considerablemente el impacto de las sanciones impuestas por el expresidente Donald Trump contra la dictadura venezolana.