Con información de DW.

La Administración de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, en coordinación con la división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), procedió al arresto de la ciudadana cubana Adys Lastres Morera en el estado de Florida. Las agencias federales ejecutaron la detención tras ordenar la revocación inmediata de su estatus de residencia permanente (Green Card). Las autoridades norteamericanas justificaron la medida de expulsión acusando formalmente a Morera de colaborar con el régimen comunista de La Habana y representar una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense.

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, confirmó el procedimiento a través de sus plataformas institucionales, detallando que la sospechosa se dedicaba a administrar cuantiosos activos inmobiliarios en territorio estadounidense mientras mantenía vínculos operativos con la cúpula cubana. Rubio enfatizó que la política exterior de la administración de Donald Trump no tolerará que ciudadanos extranjeros que atenten contra los intereses del país residan con lujos dentro de sus fronteras. La detenida permanece bajo estricta custodia federal a la espera de que se desvelen cargos penales adicionales.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos identificaron a la hermana de la detenida, Ania Guillermina Lastres Morera, como la presidenta ejecutiva de GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas cubanas. De acuerdo con los informes del Departamento del Tesoro, esta corporación de corte castrense ejerce un control monopólico sobre el 70% de la economía de la isla caribeña. GAESA y sus firmas filiales, como la minera Moa Nickel, fueron objeto de severas sanciones comerciales a principios de este mes como parte de la estrategia de asfixia económica de la Casa Blanca.

La detención de la administradora de bienes raíces en Florida se ejecutó apenas veinticuatro horas después de que la Fiscalía presentara una histórica acusación por asesinato y conspiración contra el exdictador Raúl Castro por el derribo de aviones en 1996. Los analistas políticos interpretan el arresto de Morera como una señal inequívoca de que las agencias federales buscan desmantelar los canales financieros que la élite militar cubana posee en el exterior. La medida eleva a niveles máximos la presión sobre el entorno familiar del Partido Comunista de Cuba.