Rusia desató el lunes una ráfaga letal de ataques contra varias ciudades ucranianas, destruyendo objetivos civiles, incluido el centro de Kyiv, donde al menos seis personas murieron en medio de autos incendiados y edificios destrozados que volvieron a poner de relieve la sombría realidad de guerra después de meses de aliviar las tensiones en la capital.

La policía dijo según AP  que un total de al menos 10 personas murieron y unas 60 resultaron heridas en los ataques matutinos en Ucrania. El Servicio de Emergencia del país indicó que nueve personas murieron. Los números contradictorios no pudieron reconciliarse de inmediato.

El presidente ruso Vladimir Putin, cuyo ejército invadió la vecina Ucrania el 24 de febrero, explicó que los ataques fueron en represalia por lo que llamó acciones “terroristas” de Kyiv, una referencia a los intentos de Ucrania de repeler las fuerzas invasoras de Moscú y paralizar sus líneas de suministro.

Las acciones a las que se refirió incluyen un ataque el fin de semana pasado en un puente clave, preciado por el Kremlin, entre Rusia y la península de Crimea anexada. Putin prometió una respuesta “dura” y “proporcionada” en caso de que Ucrania lleve a cabo más ataques que amenacen la seguridad de Rusia.

“Nadie debería tener ninguna duda al respecto”, manifestó.